¡Hola! Bonita tarde de sabado ¿no les parece? El sol está en lo alto, el cielo es azul ¡es hermoso! tal como tú... creo que dejaré de plagiar a The Beatles y me pondré a escribir un poco acerca de un día rutinario en (su) mi casa que me ha brindado la oportunidad de comenzar a delinear el asunto de la multicitada tesis; al finalizar el desayuno mi madre me ha solicitado comprensiva y amorosamente (sic) que deseche mi computadora de escritorio Dell puesto que es negra, sucia, vieja, sucia, lenta, sucia, estorbosa, sucia, etc., además de que es probable que no la necesite más ahora que escribo, leo y escucho música en una ¡Sony my love! La primera idea que tuve para solucionar el diferendo fue recurrir al siempre oportuno ropavejero, pero el señor que recorre las calles de Normandia al parecer no necesita trabajar los sabados (de hecho creo que recoje cosas usadas como hobby). Mientras recordaba a la honorable progenitora del citado señor, recibí un frentazo (no literalmente) y recordé mi tema de tesis y pensé: ¿Para que me podría servir una vieja computadora en el estudio del comercio y tratamiento de la E-waste? Me reí mucho de mi ingenuidad.
Una vez repuesto de mi lentitud empecé a buscar lugares de reciclaje de desechos electrónicos y he tenido la fortuna de encontrar en la Internet a Mundo Rojo Trading Industry S.A. de C.V., una planta de reciclado ubicada en San Luis Potosí que provee de varios servicios tales cómo recuperación de equipos, acomodado en lotes, separación, clasificación y recuperación de los materiales internos de los equipos. La compañía se ofrece a recuperar sin ningún costo el equipo en el domicilio en el que se encuentre; se ocupan de computadoras, impresoras, DVD's, videocaseteras, estéreos, televisores, equipos de radiocomunicación, tableros de control, etc. Disculpen si los aburro un poco, pero saber que existe una planta así en México y que pueda realizar una parte de mi investigación en el campo me ha emocionado un poco (además, algunos amigos me han dicho que San Luis es un lugar muy lindo).
Cuando me disponía a escribirle un correo electrónico a la compañía, mi hermana me ha dado el segundo frentazo de la tarde (igual que el anterior, no literal) ¡en AXN estaban pasando Orgullo y Prejuicio! Si, soy un poco sensible a las peliculas inglesas de epoca; si, soy un enamorado empedernido de Keira Knightley; si, he leído más de tres veces el libro de Jane Austen; si, me encanta el cabello de Matthew McFadyen; si, me encataría algun día decirle a una chica: En vano he luchado. No quiero hacerlo más, estos últimos meses han sido una tortura. Mis sentimientos no pueden contenerse. He dejado de lado mi buen juicio, el estatus de mi familia y mi posición. Permítame usted que le manifieste cuan ardientemente la amo, apasionadamente. ¿Alguna vez han escuchado una canción o visto una pelicula que retrate un momento de su vida en particular? ¡Bienvenidos entonces al extraño e imaginario del Dr. Parnassus!
Fin de la transmisión.
sábado, 27 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
El catalizador del spaguetti, pensando en ti.
¡Buenas! A veces cuando sientes que la presión está a punto de ahogarte (aunque presumiblemente es una exageración hacer el símil de tus mundanas preocupaciones con la angustía de la asfixia que puede llevarte a la muerte), un pequeño recuerdo de quién eres o cómo te defines no viene mal; ayer he tenido la fortuna de que FOX se acordó que entre sus joyitas se encontraba el cuarto episodio de la séptima temporada de Los Simpsons: "Lisa la vegetariana". No entraré en detalles de la trama puesto que el título es bastante obvio, sino que quisiera ahondar en el hecho de cómo Lisa defiende sus convicciones e ideales ante la sociedad, sus compañeros y su familia (aunque irónicamente, la única forma en la que los productores lograron que apareciesen Paul y Linda McCartney en el episodio fue dándole un giro radical a uno de los personajes principales de la serie). Al final, cómo dice Apu Nahasapeemapetilon, "he aprendido a tolerar y respetar la forma de vida de los demás en lugar de estarlos acosándo, puedes influenciar en las personas de otras muchas formas". Live and let live, no, live and let die. ¿Y que tal la escena de Homero cargando a Lisa hacia el atardecer mientras suena Maybe I'm Amazed del propio McCartney? Simplemente cautivadora.
Por eso hoy he decidí cocinar, pero no mecánicamente, hoy será de deleite italiano. Por razones de confort y austeridad, la opción fue un sencillo spaguetti. Sí, yo sé ¿quién no puede hacer un spaguetti? Bueno, no es tán simple: primero hay que poner a hervir el agua para la pasta, agregar un poco de sal, hojas de laurel y una mitad de cebolla, esperar el hervor del agua y agregar la pasta, la cual después de unos 7 minutos debe estar al dente, esto es, cocida por fuera, un poco cruda por dentro (para que tenga firmeza al momento de masticarla). Una vez escurrida nuestra pasta se reserva y nos enfocamos con la salsa; debemos escalfar los jitomates (escalfar: retirar la cáscara del jitomate al sumergirlos alrededor de un minuto y medio dentro de agua hirviendo y después pasarlos a un bowl con agua helada, proceso que detiene la cocción y que desprende la cubierta con suma facilidad), en nuestra cazuela ponemos a calentar aceite de olivo y freímos tres dientes de ajo, un cuarto de cebolla y nuestros jitomates, junto con un poco de canela y orégano. Esperamos a que se enfríe y lo molemos; en nuestra cazuela derretimos un poco de mantequilla junto con un poco de albahaca (previamente picada finamente) y agregamos la salsa, agregamos sal al gusto y salsa inglesa, esperamos a que se reseque un poco e incorporámos la pasta. ¡Ta dah! Un spaguetti listo para comer junto con una pequeña guarnición de calabazas y elotes.
Ahora mismo que estoy degustando mi deleite italiano, Norah Jones me cuenta que ayer vió el sol brillar y las hojas caer suavemente, sus manos necesitaban de un poco de calidez y pensó en él... ahí estaba ella esperando por una razon para llegar. Él sostuvo sus manos ¿pero en verdad la necesitaba? Norah cree que es hora de dejarlo ir; cuando él zarpe a través de las aguas del océano y arrive al otro lado sanamente, le dará una pequeña sonrisa a Norah porqué ella estará pensando en él. Antes solía cocinar para ella, comer con ella, vivir por ella, pero ella se ha ido a navegar las aguas del oceáno y yo estoy pensando en ella. Es hora de dejarla ir, sólo esperando su sonrisa desde el otro lado de la orilla. Ahora mismo Norah me dice que no es muy tarde... para el amor.
Fin de la transmisión.
Por eso hoy he decidí cocinar, pero no mecánicamente, hoy será de deleite italiano. Por razones de confort y austeridad, la opción fue un sencillo spaguetti. Sí, yo sé ¿quién no puede hacer un spaguetti? Bueno, no es tán simple: primero hay que poner a hervir el agua para la pasta, agregar un poco de sal, hojas de laurel y una mitad de cebolla, esperar el hervor del agua y agregar la pasta, la cual después de unos 7 minutos debe estar al dente, esto es, cocida por fuera, un poco cruda por dentro (para que tenga firmeza al momento de masticarla). Una vez escurrida nuestra pasta se reserva y nos enfocamos con la salsa; debemos escalfar los jitomates (escalfar: retirar la cáscara del jitomate al sumergirlos alrededor de un minuto y medio dentro de agua hirviendo y después pasarlos a un bowl con agua helada, proceso que detiene la cocción y que desprende la cubierta con suma facilidad), en nuestra cazuela ponemos a calentar aceite de olivo y freímos tres dientes de ajo, un cuarto de cebolla y nuestros jitomates, junto con un poco de canela y orégano. Esperamos a que se enfríe y lo molemos; en nuestra cazuela derretimos un poco de mantequilla junto con un poco de albahaca (previamente picada finamente) y agregamos la salsa, agregamos sal al gusto y salsa inglesa, esperamos a que se reseque un poco e incorporámos la pasta. ¡Ta dah! Un spaguetti listo para comer junto con una pequeña guarnición de calabazas y elotes.
Ahora mismo que estoy degustando mi deleite italiano, Norah Jones me cuenta que ayer vió el sol brillar y las hojas caer suavemente, sus manos necesitaban de un poco de calidez y pensó en él... ahí estaba ella esperando por una razon para llegar. Él sostuvo sus manos ¿pero en verdad la necesitaba? Norah cree que es hora de dejarlo ir; cuando él zarpe a través de las aguas del océano y arrive al otro lado sanamente, le dará una pequeña sonrisa a Norah porqué ella estará pensando en él. Antes solía cocinar para ella, comer con ella, vivir por ella, pero ella se ha ido a navegar las aguas del oceáno y yo estoy pensando en ella. Es hora de dejarla ir, sólo esperando su sonrisa desde el otro lado de la orilla. Ahora mismo Norah me dice que no es muy tarde... para el amor.
Fin de la transmisión.
jueves, 18 de agosto de 2011
Explicando la Constante de Planck o como los zombies se comieron a mis vecinos
¡Hola a todos!
¿Es raro escribir un blog, no? Sinceramente son de esas cosas que no pensaría en hacer tomando en cuenta la aversión que siento al sentarme frente a un dispositivo electrónico (que no sea un videojuego), pero vaya que la vida esta llena de ironías y entre blogs, twitter, facebook y messenger parece que la vida universitaria discurre. Cuando he escuchado en las diversas materias que las lecturas a revisar han sido escaneadas o se encuentran en línea siento un inevitable malestar; lo sé, el número de copias también es un fastidio y un crimen contra la naturaleza, pero la inversión que hoy se ahorra en esas engorrosas filas del A, C o F sumado al largo y sintuoso viaje a las cajas, mañana será mayor en la oficina del oftalmólogo. No obstante henos aca, empezando una nueva faceta.
A pesar de que el tema de tesis será común en estas líneas, no puedo dejar de lado mencionar que a veces les recomendaré alguna receta (vegetariana o no, para aquellos que no sienten el mismo respeto que su servidor por nuestros hermanos del reino animal) pelicula o canción, y ¿por qué no? a veces leerán historias de vida y amor-desamor. Para empezar les cuento de la gran emoción que sentí al volver a jugar ese tremendo clásico de Super Nintendo, el Zombies Ate My Neighbors de Konami que asustaba y entretenía mucho antes de que Silent Hill, Resident Evil o Alone in the Dark siquiera fuesen una idea dentro de las mentes de sus creadores. Creo que relajarse (il dolce far niente dirian los italianos) es necesario después de una lectura de Epistemología del Sur y de las horribles lecturas digitales de Ciencia y Tecnología, claro, además de esos temas incomodos que me llevan a recordar dedicatorias inconclusas (si vieran el contador de reproducciones de ITunes, Labios Rotos de Zoe va cerca de la docena en menos de dos días). Aun así siento una gran emoción por tener la oportunidad en un rato de discutir acerca de mecánica cuántica, la incertidumbre de Heisenberg, las estructuras disipativas y la Constante de Planck. Creo que cómo los estados de materia discretos y no continuos de ésta última, mi buen humor se va transformando con las fluctuaciones de las señales de energía que emite esa hermosa chica que ahora podría catalogar cómo mi vórtice de entropía.
Fin de la transmisión.
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