martes, 23 de agosto de 2011

El catalizador del spaguetti, pensando en ti.

¡Buenas! A veces cuando sientes que la presión está a punto de ahogarte (aunque presumiblemente es una exageración hacer el símil de tus mundanas preocupaciones con la angustía de la asfixia que puede llevarte a la muerte), un pequeño recuerdo de quién eres o cómo te defines no viene mal; ayer he tenido la fortuna de que FOX se acordó que entre sus joyitas se encontraba el cuarto episodio de la séptima temporada de Los Simpsons: "Lisa la vegetariana". No entraré en detalles de la trama puesto que el título es bastante obvio, sino que quisiera ahondar en el hecho de cómo Lisa defiende sus convicciones e ideales ante la sociedad, sus compañeros y su familia (aunque irónicamente, la única forma en la que los productores lograron que apareciesen Paul y Linda McCartney en el episodio fue dándole un giro radical a uno de los personajes principales de la serie). Al final, cómo dice Apu Nahasapeemapetilon, "he aprendido a tolerar y respetar la forma de vida de los demás en lugar de estarlos acosándo, puedes influenciar en las personas de otras muchas formas". Live and let live, no, live and let die. ¿Y que tal la escena de Homero cargando a Lisa hacia el atardecer mientras suena Maybe I'm Amazed del propio McCartney? Simplemente cautivadora.

Por eso hoy he decidí cocinar, pero no mecánicamente, hoy será de deleite italiano. Por razones de confort y austeridad, la opción fue un sencillo spaguetti. Sí, yo sé ¿quién no puede hacer un spaguetti? Bueno, no es tán simple: primero hay que poner a hervir el agua para la pasta, agregar un poco de sal, hojas de laurel y una mitad de cebolla, esperar el hervor del agua y agregar la pasta, la cual después de unos 7 minutos debe estar al dente, esto es, cocida por fuera, un poco cruda por dentro (para que tenga firmeza al momento de masticarla). Una vez escurrida nuestra pasta se reserva y nos enfocamos con la salsa; debemos escalfar los jitomates (escalfar: retirar la cáscara del jitomate al sumergirlos alrededor de un minuto y medio dentro de agua hirviendo y después pasarlos a un bowl con agua helada, proceso que detiene la cocción y que desprende la cubierta con suma facilidad), en nuestra cazuela ponemos a calentar aceite de olivo y freímos tres dientes de ajo, un cuarto de cebolla y nuestros jitomates, junto con un poco de canela y orégano. Esperamos a que se enfríe y lo molemos; en nuestra cazuela derretimos un poco de mantequilla junto con un poco de albahaca (previamente picada finamente) y agregamos la salsa, agregamos sal al gusto y salsa inglesa, esperamos a que se reseque un poco e incorporámos la pasta. ¡Ta dah! Un spaguetti listo para comer junto con una pequeña guarnición de calabazas y elotes.

Ahora mismo que estoy degustando mi deleite italiano, Norah Jones me cuenta que ayer vió el sol brillar y las hojas caer suavemente, sus manos necesitaban de un poco de calidez y pensó en él... ahí estaba ella esperando por una razon para llegar. Él sostuvo sus manos ¿pero en verdad la necesitaba? Norah cree que es hora de dejarlo ir; cuando él zarpe a través de las aguas del océano y arrive al otro lado sanamente, le dará una pequeña sonrisa a Norah porqué ella estará pensando en él. Antes solía cocinar para ella, comer con ella, vivir por ella, pero ella se ha ido a navegar las aguas del oceáno y yo estoy pensando en ella. Es hora de dejarla ir, sólo esperando su sonrisa desde el otro lado de la orilla. Ahora mismo Norah me dice que no es muy tarde... para el amor.

Fin de la transmisión.

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