Esta es la historia de un chico que conoce a una chica, este es el chico de la historia de una chica conocida, esta es la chica de un chico histórico por conocer. Estas son las memorias que se escriben en Santa Cruz de la Sierra, los trazos de un viaje a través del Universo, las risas de una gran casa en Mumbai, el silencio antes de la tormenta de vendedores angustiados que deambulan por el Río de la Plata y la novela de un traficante de diamantes y una sagaz agente de la Interpol. En la oscuridad y el pasado algunas otras historias se han contado, pero ninguna tiene la dulce ligereza de un helado vespertino, la seguridad de una apuesta irreverente ni el abrazo del café tradicional tan desprovisto de edulcorantes, crema artificial y sustitutos de azucar. Buena época para un cambio.
Así pues, la incognita siempre fue la cantidad necesaria de diamantes para poder escapar de tus manos, la medida necesaria de chocolate para sentirme estupidamente enamorado y la innecesaria cantidad de abrazos para poder compartir un almuerzo entre vacas dibujadas, dioses errantes y edificios grises. No he tenido un sueño en mucho tiempo, al menos no desde que me encontraste tirado entre el arena de aquella lejana playa del Caribe que ahora es la quimera donde arden todas tus pasiones, tus demonios y tus bendiciones; gentilmente dispuesto a emprender una empresa vil, viajé por la mitad del mundo para encontrarme con una "guía de turistas" aunque bien sabía que nadie visita lúdicamente Angola, Cabo Verde ni Mozambique. Mala fachada para alguien que desea traficar diamantes en el Congo usando la bandera de Brahma y Ganesh; sueños hechos realidad y luces que no dejan de brillar.
¿Sabrías si Asuntos Internos le esta tendiendo una emboscada a los agentes de la Interpol para capturar a un gran bandido? Nunca le preguntes al destino, cuando menos lo esperas envía ciclones, terremotos y migraciones interminables; a veces lo envía todo en un mismo año, en un mismo mes, en una misma semana, en un mismo día, en tan sólo 3 horas 5 minutos. Tal vez sólo sea un muy buen sueño, tal vez nunca trafique los diamantes necesarios para ganar mi libertad y tal vez nunca pise las tierras de los Incas ni de los Judíos; pero escribiré y escribiré hasta que mis dedos sangren y mi cuerpo destile vino, veré triunfos confeccionados bajo la tutela de un alquimista y sabré cuando ser llevado ante la injusta justicia de los justos. Heroe de día, Rajá de noche, traficante en Verano y amo de casa en Invierno, Sujetaré tus libros y te amaré por siempre... por los siguientes 15 minutos.
La respuesta está en tus ojos, saldré a caminar toda la vida. Nuestra mansión estará sobre la colina, ¿para qué necesitas saber lo que haré durante el día de una noche difícil? Ya llegó tu hombre.
Fin de la transmisión.
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