domingo, 27 de noviembre de 2011

El Final

Lo siento pero es tiempo de irme... espero que hayas disfrutado el show; me gustaría regresar algún día, entretanto, te agradezco una vez más por ser dulce y amorosa. Se está poniendo mejor al final ¿no te parece? Ya no tienes por qué esperarme hasta tarde despierta ni preocuparte por ocupar un lugar extranjero; probablemente aún sientas temor por las canciones que suenan en el aire de este nuevo cuarto que deseas habitar, pero sólo es la radio recordando las extrañas notas que han aderezado el placer de cocinar contigo en mi pensamiento dentro de esa lejana cocina que también era nuestro refugio contra las hordas invasoras de zombies hambrientos de nuevos chismes petulantes y obscenos. Ya ha cambiado mi acento y ha cambiado tu postura; cambiaste el número de tu móvil y yo aprendí a bailar; cambiamos nuestras obsesiones al igual que cambiamos nuestra ropa interior.

Solía pensar que debía cambiar la forma en la que meditaba y buscaba la iluminación de Krishna, pensaba en cambiar para sentirme mejor y encontrar a alguna Aaina; ahora me he detenido. Te encontré. ¿O has sido tú la que me encontró? No es irrelevante pero al menos ahora te has fijado que no soy una idealización ni un viaje astral y, tan sólo por eso voy a ser el mismo: hindú, vegetariano, sarcástico, desconfiado, con 157 puntos de IQ compensados por bastante estupidez emocional, arrogante, celoso y un poco bohemio. Me voy pero debes quedarte tranquila pues los sabores han vuelto a mis deseos, tu sonrisa ha vuelto a mi corazón y la batidora ha vuelto a mis manos; no soy perfecto pero me alegra no serlo pues así no serás presa del pánico de las agitadas calles de Delhi, del panico en las extrañas calles de Mumbai, de esas calles en Calcuta por las que bajabas para llegar hasta mi cocina. No estás segura aquí mi dulce señorita hija de familia adinerada de Bangalore, por eso debes correr hacia el Golfo de Bengala aunque sientas pánico por estar cerca de Accra. Yo correré a tu lado.

Puede que cambie mi estilo pero sólo es por el clima, no significa que me verás cambiando llantas ni persiguiendo princesas de reinos extranjerosl; significa que no estaremos todos los días viendo la vida pasar, significa que a veces cenarás curry pero a veces será langosta; significa que iremos algún día a Nueva Zelanda aunque sea un hecho que nuestra residencia estará en Agra. Significa que mi karma se arruinará cada vez que hagamos un tour gastronómico y también significa que cambiaré mi peinado (si no te molesta). Este es el final del camino, aquí lo único que necesitas es amor, aquí nunca sabrás lo que pasará mañana, aquí bailarás twist y gritarás; aquí hago mi solemne juramento, aquí percibes lo que estás haciendo, aquí sabes que regresaré por ti; aquí recordamos el ayer, aquí regresas cada luna llena y aquí eres libre para poder volar. Aquí te digo: ¡Buenas noches mi amor! El mundo podrá hacerte sentir mal, pero siempre tendrás un plato caliente sobre tu mesa...

Fin de la transmisión.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un toque de magia... bajo presión.

Yo sé que tienes miedo de los mayores asiáticos, sé que no quisieras tenerlos en tu árbol genealógico y también sé que en una noche de arrullos te dejé esperando por el misterioso break dance hindú; pero debes recordar que mientras lloraba y sudaba angustiosamente por un par de chiles encebollados, tu seguías novelas barrocas y cenabas mentiras de pollo. Ahora ya no tienes miedo y eres completamente libre, no importa cuánto te hayan torturado antes ni tampoco que ya no tengas esa hermosa cabellera llena de rizos dorados; has cambiado totalmente la perspectiva de las cosas. ¿Quién soy yo para decidir si la ciudad debe quedarse sin leyes? Mi regalo para ti son estas rosas escarlatas envueltas en dinamita, es este cuerpo malherido en un ataúd de nitroglicerina; ¡esto no puede ser! yo me fui 39 días pero en realidad han pasado 39 años, ya soy más maduro, pero en tu cara se asoma una vida entera.

Mi oferta ha aumentado tremendamente, ya no sólo estoy ofreciendo 20 cabras y una laptop, ahora también te propongo una declaración en medio de lunas, pastas y canciones vintage; ahora te ofrezco una residencia llena de intocables pero también llena de certezas de que los gustos son eternos. Así que no pienses que puedes apedrearme y escupirme en la cara, me mantendré vivo aún cuando tenga que mentirle a mi lógica ¿distinguirías si estoy mintiendo para decir la verdad o para ocultarla? No puedes decir si me he presentado en el papel de víctima o de villano, o sí había salvado o flores en el panquecillo; no lo pienses, mejor baila. De nada sirve una revolución si no hay baile y ahora mismo me atrevo a hacer todo lo que es propio de un hombre, puesto que quien se atreve a más, no lo es; ahora sé que nada es seguro y todo es posible, ahora sé que tal vez te gusten las cabras pero tal vez odies las computadoras.

¡Anda! Dame un hola sarcástico que sacuda todos los cimientos de mi fe y escucharé atentamente todos los detalles del mundo que se viene abajo; esta verborrea se torna tediosa y sólo quiero andar libre por el mundo sin andar vestido burocráticamente con el atuendo de los hipócritas que fingen ser santos pero son demonios; debo estar seguro que nadie llegará a tu hogar antes quu yo, debo apresurarme y hablar con tus padres dado que eres una señorita que le gusta aventurarse en todos los términos no abarcados por la aventura per se. Y sí te rascas nunca sanarán las heridas, y si nos mantenemos bajo el sol nunca sentirás frío; pero ya no debes sentirte triste mi querida Lathika que no sólo te ofrezco una jaula de oro, también ofrezco algo que no poseo y que no me pertenece puesto que me lo has robado... (sí tengo que decirte lo que es, entonces debería ofrecerte también un poco de frappe de Santa Clara).

Fin de la transmisión.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Vive lindo, ríe seguido

Vienen los 90 cada vez que veo tu reflejo en la vieja televisión, cada vez que escucho a un dictador megalómano que me promete un paraíso a un precio que no estoy dispuesto a pagar. Tal vez sea una buena noticia que no puedas tener hijos y así buscar algo lindo por qué morir y vivirlo apasionadamente; he escuchado que tengo aún demasiado por aprender pero no encuentro a una buena profesora, probablemente he obtenido más ayuda de profesoras adjuntas pero no la suficiente para saber que hacer esta noche. La graduación está bastante cerca y todavía no puedo solucionar el misterio de tus ojos; la opción será, irremediablemente, ofrecer un poco de miel al Removedor de Obstáculos para que te haga olvidar todo y así puedas adentrarte al mundo lleno de luz y adornarte con piedras preciosas malignas.

Cada día que despíerto es miercoles y la radio suena como lo hace cotidianamente, todo mi interior es mi apariencia y aparento que me preocupará cuando tus invitados se tengan que ir; en realidad escribo para tratar de alcanzarte aunque probablemente nunca lo logre y tenga que cargar el peso en medio de una celebración íntima. Aunque la luz sea fría, la noche es caliente y la cosecha ha llegado a su punto álgido. Acércate un poco más y escucha lo que estoy por decir, se mi amante y deja que los niños sigan durmiendo nuestro mundo onírico; la luna llena está saliendo tan perfecta y apeteciblemente para salir a bailar con ella. La música sigue sonando (¡oh! estoy conduciendo en una autopista, caos es el nombre del camino y estoy siguiendo sus señalizaciones porque no puedo seguir mi camino, no puedo seguir mi camino) y ya hemos decidido salir a disfrutar la noche.

Cuando eramos extraños nos acercaron las situaciones más extrañas y perturbantes, cuando fuimos amantes te entregué todo mi corazón; ahora mismo está cayendo el día y la luna se pone en lo alto y no pienso en otra cosa más que salir contigo y ver esa luna brillar de nuevo en tus ojos. No sirve de mucho si me siento triste y miro hacia atrás, por eso he decidido perder la noción del tiempo y botar todas las escaleras que daban al cielo, por eso quiero huir y perder mi mente, quiero que te quedes y que seas mi premio. Es dificil de explicar pero el zorro se ha quedado atorado en la nieve de Amritsar y me han partido la cara; ahora hay un muerto en la pista de baile y el Carnaval de la ciudad ha sido cancelado. Le he apuntado a la Luna y fallé pero creo que involuntariamente una estrella cayó en el camino de Agra. O tal vez sólo es la estación.

Fin de la transmisión.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Reality Show

Hoy tienes que sentarte a esperar por la indicada, hoy ellas presentarán sus cartas credenciales ante ti y esperarán pacientemente hasta que sientas mariposas en el esófago y tintineos en tus labios cuando ella pronuncie las palabras que acompañadas suenan muy lindas. Será la número 23, será la chica con el kashmir amarillo y con los pigmentos abundantemente verdes, aquella que conocí de niño en Juhu y que perdí en un viaje en tren, pero también deberá ser aquella que se divierta en los funerales y llore en las bodas de los cristianos y los maronitas; debe comer manzana con chile y chile con manzana, debe poder matar a las personas con tan sólo pensarlo y atreverse a buscar todos los diamantes que has robado del Congo para adornar su corona. Otra vez hay un camino por recorrer, pero esta vez ya sabemos el final y es desdeñable ¿Por qué tienes que hacer algo raro de todo?

Por supuesto que hay peligro pero ahora que eres inmortal eso no importa. Tal vez intentaré leer tus pensamientos, obtener la expiación y decir una mentira piadosa, tal vez sólo quiera obtener la receta del pastel de manzana y asustarte a la sombra del árbol de cerezo; tal vez la flor quiera ser un árbol, el gato quiera ser abeja, la tortuga quiera volar alto en el cielo y sumergirse en el mar. La respuesta puede ser una fusión, una sonrisa amargada y unos rizos perfectos, una piel suave y un humor negro, una groseria en el andén y un auténtico deseo por robar energía y vida con un simple roce de tu mejilla; mañana amanecerá a medianoche y los ilusos llorarán entre claroscuros y deseos de cosas imposibles, sé que andaré dando tumbos y desesperado por tu retorno a casa, pero el viento susurra que eres parte de todo así que intentaré conciliar el sueño y salvarte una vez más de Valmiki.

Ahora recuerdo todo lo que cocinamos juntos: tú me inspirabas a la distancia y yo me movía mecánicamente, dejabas de voltear y yo perdía el ritmo; decías que la lasagna era deliciosa pero, honestamente, la pasta estaba cruda. Ya no seré el cocinero de Mumbai, ahora seré el comensal en Montauk; ahora todo tendrá que esperar hasta que el cometa Halley regrese a orbitar la Tierra, ahora soy el tonto en la colina que no responde ninguna pregunta, que ordena pizza para uno y vino para cuatro. No me gusta ser presuntuoso pero al final vas a saber que era el indicado, al final entenderás mis absurdos paseos domingueros y las visitas interminables por museos obscenos. Entretanto, debes leer esta carta (entrada) y saber que te has llevado mis guruguitas y mis buenos deseos para que el removedor de obstáculos libere el camino de tu felicidad, recuerda que la hora de los Beatles suena todos los días. Aquí, allá y en todas partes, incluso en el jardín que nunca crece.

Fin de la transmisión.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Mordidas de dulce sabor

Estoy sentado en una hojuela de maíz esperando a que llegue una camioneta ordinaria en una ciudad extraordinaria, deseando que ya sea un nuevo y estupido martes para usar la remera que despinta las ilusiones del atardecer. ¿Y sí fueras un velero? entonces podrías enseñarme a bailar porque, enfrentémoslo, canto mejor de lo que bailo y pienso mejor de lo que siento; soy un cerdo chovinista, arrogante y pretencioso, soñador de lo imposible y renegado de lo presente; reniego de ti porque quiero compartir mi silla contigo, porque quiero ver salir el sol en Mumbai y despedirlo en Agra contigo, salpimentar y espolvorear azucar glass contigo. Quiero decirte que no me dejes en lenguas extrañas y saber que me puedo equivocar con todas menos contigo.

Ya te he visto en sueños, sé de tu aspecto, he paseado entre las estrellas que Vishnú colocó en tus ojos y he reconfortado a las flores que se apenan y deciden no abrise ante la presencia de tus labios rojos; he olido el jazmín de tu cabello y he intentado venderte lo mejor de mi cocina a cambio de una sonrisa de tus aperlados dientes. Sé que tu cuerpo baila al ritmo de la música contoneándose seductoramente, subiendo la temperatura del Palacio y doblegando cualquier defensa inventada o real; no es nada fácil estar lejos de ti cuando ya has estado cerca de mi, cuando has disfrutado de mi sazón y cuando te he visto disfrutar de mi repostería pero ahora te has ido, me has abandonado bajo la promesa de encontrarte nuevamente en alguna noche de cosecha.

Por eso busco cada noche la marca de tu mordida irregular entre mis brazos, intento percibir los besos de miel que se escurrían entre mis pérfidos labios altivos. Busco saciar nuestra sed y calmar nuestra hambre, pero somos demasiado dispares, tu disfrutas de cortes de mis Dioses y yo soy vegetariano, a mi me gusta quedarme a hornear platillos y tu tienes un par de maletas para cada fin de semana; tu nunca mientes y yo nunca engaño. No sé si sea digno de salir contigo a caminar a tu lado, de prepararte soletas, supremas y trufas de Saboya, ni siquiera sé si debo volver a verte a los ojos; sé que nunca te llevaré flores y que nunca nos bañaremos juntos. Nunca te haré llorar y criaré con todo mi amor a cada una de las 20 cabras que daré a tus padres como dote. Eso y una laptop.

Fin de la transmisión.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La Gobernante de mi Ventrílocuo

Gobiernas el corazón y robas el alma en un día nublado, bailas y gritas escandalizando el Tower Bridge con la oportunidad de comprar amor; yo no puedo comprar amor, puedo obsequiarte anillos de diamantes y figuras de cerámica barata con forma de animales sí eso te hace sentir mejor, tal vez no tenga mucho que dar pero lo que tengo te lo doy a ti. No importa que haya una fila interminable para sentarse en un jardín inglés esperando la llegada del sol, no importa el dolor interior ni las huidas jugando a las escondidas. Anda caminando por el camino de Abbey, anda que ya estoy por sentirme mejor, anda que soy joven, corro libre e intento mantener mis dientes blancos y limpios; a pesar de que la pobreza en mi país sea endémica, la felicidad desborda nuestras almas.

Sé que soy un extraño en este mundo, sé que voy a broncearme con esta lluvia y que los elefantes prefieren comer lasagna junto a los pinguinos, pero también sé que el viaje a través del océano no es largo aunque desgaste las llantas al chocar contra las cuerdas de una Les Paul; voy a vender millones de copias para cuando despiertes, para cuando te des cuenta que me he ido aunque puedes mandarme las sugerencias que creas necesarias a esta misma dirección. Sólo necesito un respiro para ser escritor de novelas, para pintarme de amarillo y ver florecer la ciudad. Grita desde la azotea todos los ingredientes que debo reunir antes de volver a tu cocina, grita para que toda la gente pervertida voltee a ver nuestro matrimonio. Me arrodillaré ante ti y serás mi reina. 

Probablemente pueda colonizar tu cuerpo pero necesito antes conquistar tu corazón, hacer una resistencia significativa, navegar por lo inútil, lo desesperado y lo irracional. ¿Donde podrás estar? En una flor lista para terminar el ciclo, en una bombilla dentro de una habitación oscura, en el desierto que espera paciente la lluvia, en el niño que aguarda el Verano y en el vaso largo que espera el beso del licor bajando por sus piernas. No sé cómo empezar ni sé cuál será el final porque la historia ya ha sido contada antes, supongo que cocinaré sólo y así andará la noche sin luna llena ni estrellas. Pero somos jóvenes andando por ahí, dormiremos fuera si así nos place, crucemos desde los campos de fresa hasta los campos de algodón. Ya has llegado a mi humilde morada en Dehli, ahora gobierna en tu palacio.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Los Centinelas del Frigorífico

Parado en el puente, esperando en la oscuridad... soportando el calor de Mumbai y viendo miles de caras. La cita era para las 5 de la tarde, día tras día sin importar la lluvia o el cansancio ¿Por cuánto tiempo he estado en tus labios? Dilo ahora, dilo ahora que los ojos se han abatido, ahora que has iluminado la tarde con la sonrisa que esconde tus cicatrices, ahora que la miel se convierte en diamantes. La tarde está fragantemente vestida con seducción y vino, con cuerpos y almas mezcladas; la atmósfera es colorida y adictiva pero la inquietud llega acompañada de visiones múltiples, de analogías que cobran vida y de ojos que delatan pasión pero desconfianza. ¿Por qué laten tanto nuestros corazones?

Por supuesto que tienes idea de mi presencia en tu mansión, sabes que fingiré ser conquistador, lavaplatos o asesino tan sólo para ver una vez más el brillo que se desprende de tu alma cada vez que dices mi nombre, cada vez que agachas la cara intentando encontrar las respuestas en tus tacones caros, cada vez que observas absorta cuando rebano fínamente el perejil. ¿Deséas quedarte todo el día mirando la vida pasar en las manos de un hindú? Probablemente sea yo el que no tenga idea de lo que esta pasando, ¿qué pasará mañana? No te veré, pero será un hito; momento de escoger entre ganancias y pérdidas, entre freidoras y tostadoras, entre la vida que podemos tener y el futuro que se niega a llegar. Mañana a esta hora en tu cama y en mi alma. Una vez tuve una chica y ella me tuvo, pero la madera de Noruega se hizo para las clases medias; nosotros viviremos en las estrellas, en Alfa Centauri.

Todo puede pasar en cuestión de minutos. hervir, cocer, quemar... una vida y un segundo. Las personas que son tuyas y las cosas a las que terminas pertenenciendo siempre volverán, este es el momento de tu decisión, es el momento en el que decides hacer un campamento o burlar al guardia del refrigerador; anda, hay tanto que quiero contarte y saber de ti, decirte secretos públicos y verdades ocultas, pasar noches en las que cambian los colores de neón a turquesa, ahora a morado y café. No vayas más allá de la playa sangrienta, no vayas más allá de la palmera risueña, este es ahora tu hogar, esta es ahora tu familia. No sé si seamos primos, hermanos o prometidos, pero todas las noches te veo con Morfeo en paisajes lunares ardiendo de pasión. ¿Nunca quisiste estar en la India y dejar la pobreza y la miseria?

Fin de la transmisión.

martes, 1 de noviembre de 2011

23:32

Tengo un gran plan acorde a la mentalidad que puede ser correcta o no. Lo llamaré el Plan Maestro: el primer paso es improvisar, nadie tiene que saber algo planeado con antelación, puede que suene en la radio el hombre de ningún lado cantando poemas a la otra mitad del cielo, puede estar escrito en las estrellas, puede que exista (n) esa (s) mujer (es); el segundo paso es no olvidar la intención, la pena y el dolor no serán permitidos. Para ello se encomienda la vida en las manos de alguien más, un insecto, una deidad o una chica de ningún lugar, si salen bien los primeros dos pasos, la recompensa será un encuentro en alguna playa, preferentemente una playa con historias de batallas y heridos, donde el frío sea el clima habitual, una playa donde brillan los desmemoriados. Pensaba en el Golfo de Bengala o Nueva York.

El lugar adecuado y la hora adecuada constituyen el tercer paso, las manos o las palabras enviarán la señal, tal vez sólo un susurro solitario que se deslice bajo las sabanas de una triste historia contada en los barrios bajos de Mumbai y de Mendoza, la herencia italiana que pregona el andar cansado de una promesa que se cumplirá cuando los dos seamos gatos. Muy buenas noticias, excelentes torturas que situan un naranjo cerca de un conquistador español; el cuarto paso es observar y sentir la calma desesperada por encontrar un recuerdo de nuestra niñez, cuando jugabamos a ser Mosqueteros, cuando no tenías jurisdicción sobre mi Palacio Imperial, cuando el plan para derrocar al Maharajá era una ilusión que encerraba la verdad. El paso final es olvidar la verdad, es lindo hasta que no puedes hablar, hasta que se acaban los cigarros. Obsesionado y pesado por los próximos dos días.

Voy a presentarme, sé que vas a estar observando; también sé que el amarillo denota algo especial cada vez que te veía, cada vez en las viejas estaciones de Juhu, cada vez que cantamos victoria al saber que el destino está escrito bajo el azul y brillante cielo. Me pasaba las noches bailando sobre espirales ardiendo, entre estrellas que resplandecían como si fueran diamantes rebeldes cortados del sol; he perdido el sueño por la boca. Ahora conmigo tu baila para hoy por nuestro día de movidas y sonrisas: ¿los problemas? los que sean. Esta noche es de miel, puedes sentirla, verla, olerla, saborearla y tocarla, esos hermosos ojos son magia negra; mi corazón destila vino y es lo único que queda de él. Anda a bailar con un guajolote, camina, vuelve, emprende la marcha y regresa, Ahora sabes que no hay planes...o tal vez hay peligro y no lo sabes.

Fin de la transmisión.