Lo siento pero es tiempo de irme... espero que hayas disfrutado el show; me gustaría regresar algún día, entretanto, te agradezco una vez más por ser dulce y amorosa. Se está poniendo mejor al final ¿no te parece? Ya no tienes por qué esperarme hasta tarde despierta ni preocuparte por ocupar un lugar extranjero; probablemente aún sientas temor por las canciones que suenan en el aire de este nuevo cuarto que deseas habitar, pero sólo es la radio recordando las extrañas notas que han aderezado el placer de cocinar contigo en mi pensamiento dentro de esa lejana cocina que también era nuestro refugio contra las hordas invasoras de zombies hambrientos de nuevos chismes petulantes y obscenos. Ya ha cambiado mi acento y ha cambiado tu postura; cambiaste el número de tu móvil y yo aprendí a bailar; cambiamos nuestras obsesiones al igual que cambiamos nuestra ropa interior.
Solía pensar que debía cambiar la forma en la que meditaba y buscaba la iluminación de Krishna, pensaba en cambiar para sentirme mejor y encontrar a alguna Aaina; ahora me he detenido. Te encontré. ¿O has sido tú la que me encontró? No es irrelevante pero al menos ahora te has fijado que no soy una idealización ni un viaje astral y, tan sólo por eso voy a ser el mismo: hindú, vegetariano, sarcástico, desconfiado, con 157 puntos de IQ compensados por bastante estupidez emocional, arrogante, celoso y un poco bohemio. Me voy pero debes quedarte tranquila pues los sabores han vuelto a mis deseos, tu sonrisa ha vuelto a mi corazón y la batidora ha vuelto a mis manos; no soy perfecto pero me alegra no serlo pues así no serás presa del pánico de las agitadas calles de Delhi, del panico en las extrañas calles de Mumbai, de esas calles en Calcuta por las que bajabas para llegar hasta mi cocina. No estás segura aquí mi dulce señorita hija de familia adinerada de Bangalore, por eso debes correr hacia el Golfo de Bengala aunque sientas pánico por estar cerca de Accra. Yo correré a tu lado.
Puede que cambie mi estilo pero sólo es por el clima, no significa que me verás cambiando llantas ni persiguiendo princesas de reinos extranjerosl; significa que no estaremos todos los días viendo la vida pasar, significa que a veces cenarás curry pero a veces será langosta; significa que iremos algún día a Nueva Zelanda aunque sea un hecho que nuestra residencia estará en Agra. Significa que mi karma se arruinará cada vez que hagamos un tour gastronómico y también significa que cambiaré mi peinado (si no te molesta). Este es el final del camino, aquí lo único que necesitas es amor, aquí nunca sabrás lo que pasará mañana, aquí bailarás twist y gritarás; aquí hago mi solemne juramento, aquí percibes lo que estás haciendo, aquí sabes que regresaré por ti; aquí recordamos el ayer, aquí regresas cada luna llena y aquí eres libre para poder volar. Aquí te digo: ¡Buenas noches mi amor! El mundo podrá hacerte sentir mal, pero siempre tendrás un plato caliente sobre tu mesa...
Fin de la transmisión.